La verdad sobre el déficit cero que la pauta oculta

Mientras los canales tradicionales lloran la pérdida de la pauta oficial, los números reales muestran un superávit financiero histórico que cambia las reglas del juego.

ECONOMÍA REAL

7/17/20262 min read

Durante décadas, la política argentina nos acostumbró a vivir de prestado, gastando lo que no teníamos y emitiendo billetes que terminaban directamente en el tacho de la basura inflacionaria. Hoy, el panorama fiscal es radicalmente distinto, aunque abras la televisión y solo veas analistas ensobrados ensayando profecías de catástrofe económica. Los datos duros demuestran que el saneamiento de las cuentas públicas no es negociable si queremos salir del pozo definitivamente.

El fin de la mentira fiscal

Sostener el déficit cero no es una opción técnica de escritorio, es una obligación moral para cortar de raíz el impuesto más regresivo de todos que es la inflación. Cuando el Estado gasta exactamente lo que le ingresa, se acaba la bicicleta financiera de los intermediarios de la pobreza y la transferencia forzada de recursos. El sector privado vuelve a respirar aire puro sin la soga fiscal apretando el cuello de los que producen.

Los datos matan los relatos

Los balances del Banco Central reflejan una realidad indiscutible que los operadores mediáticos intentan maquillar diariamente con rumores de pasillo político. El saneamiento monetario avanza a paso firme, devolviéndole el valor real a nuestra moneda y sentando las bases genuinas para que el crédito vuelva a los creadores de riqueza. El relato populista se cae pedazo a pedazo cuando se lo contrasta con la frialdad de las planillas de Tesorería.